¿POR LA CICATRIZ QUE TENGO SE PUEDE SABER LA LIGADURA QUE HICIERON?

¿POR LA CICATRIZ QUE TENGO

SE PUEDE SABER LA LIGADURA QUE HICIERON?

Para poder responder esta inquietud la “Maja Desnuda”, del pintor español Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828), vino desde su residencia habitual en el Museo del Prado para colaborarnos.

Lo ideal es poder revisar la historia clínica de la paciente que diligenciaron en el momento de la ligadura de trompas. Debe tener la DESCRIPCIÓN QUIRÚRGICA y en ella debe estar anotado, con detalle, cómo hicieron la ligadura y qué partes extrajeron. Muy raramente aparece anotado el sitio de la trompa en la que se hizo. A veces también está el resultado de la patología de los segmentos de trompa resecados, pudiendo así estimar aproximadamente la longitud de trompa que queda.

En Colombia las historias clínicas se deben guardar por 20 años. Si la paciente la solicita por escrito, por LEY se la deben entregar. Muy importante tener en cuenta que se debe solicitar es la HISTORIA CLINICA COMPLETA y que para este propósito no sirve un resumen o EPICRISIS, ya que éste no lleva la descripción detallada de la cirugía.

Cuando por alguna razón no es posible conseguir la historia clínica para revisar la Descripción Quirúrgica y/o el resultado de patología, todavía es posible, en muchos casos, deducir el tipo de ligadura que se hizo por la cicatriz que dejaron.


UNA CICATRIZ DE 2 A 3 CM EN EL AREA DEL OMBLIGO

(POMEROY POST-PARTO)

Una cicatriz de 2 a 3 cm en el ombligo, en el borde inferior, es el tipo de cicatriz característica del POMEROY. Se realiza inmediatamente después de un parto vaginal (dentro de las 24 horas siguientes al parto).

En el POMEROY solo se secciona una parte de las trompas y se preservan la parte final (fimbrias) que son las que recogerán los óvulos. Es por eso que el POMEROY sí permite la reconstrucción de trompas.

Intentar sacar las fimbrias con este tipo de incisión pequeña, con un útero agrandado por el embarazo, dentro de las siguientes 24 horas posteriores al parto, es extremadamente difícil, y se corre el riesgo de que las trompas se desgarren y se tenga que hacer una cirugía de urgencia abriendo el abdomen. Es por eso que en estos casos normalmente no requiero la historia clínica para revisar la descripción quirúrgica de la ligadura practicada.

Cuando encuentro este tipo de cicatriz (cumpliendo las condiciones anotadas de parto vaginal y ligadura hecha dentro de las siguientes 24 horas), considero que la cirugía sí fue un POMEROY y que por consiguiente sí se puede proceder con la reconstrucción de trompas.


UNA CICATRIZ DE 1,5 A 2 CM ABAJO O ENCIMA DEL OMBLIGO

(LAPAROSCOPIA)

La cicatriz puede ser similar a la que deja un POMEROY realizada en el postparto. Usualmente es más pequeña. También se puede hacer con una incisión vertical por encima del ombligo.

La laparoscopia se hace con anestesia general, es ambulatoria y duran muy poco tanto la cirugía como la recuperación. Frecuentemente, cuando es para ligadura de trompas, se hacen en campañas de esterilización.

A diferencia del Pomeroy postparto, que se realiza dentro de las 24 horas después de un parto vaginal), la laparoscopia se debe realizar después de unos dos meses del parto (ya la matriz ha recuperado su tamaño normal). Siempre se hace la incisión en el área del ombligo. Esta es obligatoria. Dependiendo de la técnica quirúrgica utilizada en la ligadura se pueden hacer una o dos incisiones adicionales de 5 milímetros en la parte baja del abdomen.

Lo importante es saber que en la ligadura de trompas por laparoscopia, sin importar el número de punciones y la técnica específica utilizada, el procedimiento se hace dejando la parte final de las trompas (fimbrias, que son las que recogen los óvulos), y por consiguiente en las ligaduras de trompas realizadas por laparoscopia sí se puede hacer la reconstrucción de trompas.


UNA CICATRIZ DE 3 A 4 CM EN LA PARTE BAJA DEL ABDOMEN

(MINILAPAROTOMIA)

Se trata de una cicatriz en la parte baja del abdomen, inmediatamente por encima del hueso del pubis. Normalmente tiene entre 3 y 4 cm como máximo. Este tipo de incisión se le llama MINILAPAROTOMÍA.

Cuando se hace la ligadura de trompas por este tipo de incisión, el parto debe haber sido al menos dos meses antes (igual que la ligadura por laparoscopia). Antes de ese tiempo la matriz es muy grande y el acceso a las trompas por esta incisión es muy difícil.

Con la extensión de esta incisión (3 a 4 cm), se puede hacer el POMEROY. Es muy utilizada en campañas de esterilización. Se hace con anestesia general o con la que se coloca en la espalda (raquídea). Se conoce como POMEROY POR MINILAPAROTOMÍA. Si se realizó con anestesia local se puede tener la seguridad de que sí se trató de un POMEROY.

Como sabemos el POMEROY sí permite la reconstrucción de trompas. 

Si tiene este tipo de cicatriz la probabilidad de que sí fue POMEROY lo que le realizaron es muy alta. Mucho más si fue durante una campaña de esterilización y/o fue con anestesia local.

Si la extensión de la cicatriz es mayor a 4 cm, existe la posibilidad de que el procedimiento no haya sido POMEROY y que hayan extraído las fimbrias, con lo cual no estaría indicada una reconstrucción de trompas. En estos casos sí es muy importante poder revisar la Descripción Quirúrgica y/o el resultado de patología de la cirugía en la que realizaron la ligadura.


UNA CICATRIZ AMPLIA (6 O MÁS CM) EN LA PARTE BAJA DEL ABDOMEN O POR DEBAJO DEL OMBLIGO

(CESÁREA O LAPAROTOMÍA)

Es la incisión de la cesárea o de una laparotomía. La inferior baja se llama incisión de Pfanennstiel (técnicamente se llama laparotomía por incisión de Pfanennstiel).

Por medio de esta incisión se pueden hacer, inmediatamente terminada la cesárea y antes de cerrar el abdomen, tanto un POMEROY como una ligadura en la cual extraigan la parte final de las trompas (fimbrias). En este último caso la trompa no se puede reconstruir, salvo en casos especiales.

A no ser que exista seguridad de que se trató de un POMEROY es mejor solicitar la historia clínica y revisar la descripción quirúrgica y/o el resultado de patología.

En el Pomeroy se suele explicar a la paciente que sus trompas fueron “amarradas, cortadas y quemadas”, o también “cortadas y quemadas”.